El silencio : Una experiencia de yoga

Hace 5 años que estuve por primera vez ante la presencia de Juggi Vasudev Sadhguru, un maestro espiritual , yogui, místico, humanitario, visionario y el fundador de la fundación Isha Yoga, cuando asistí a unas de sus charlas. Después de este encuentro, que tocó mi ser, mi núcleo, comencé a meditar y buscar como iluminarme y aprender a través de la antigua ciencia de al yoga.

Ese mismo año, me registré en mi primer programa de yoga, llamado Ingeniería Interior en el centro Isha de yoga en la ciudad de Londres. Al cabo de los próximos dos años terminé todos los cursos (que duraban de 3 a 7 días). Me pase los próximos años haciendo las meditaciones aprendidas. Aunque mis prácticas de yoga eran mi sistema de suporte y respaldo para vivir con conocimiento y gratitud por el momento presente, alineando mi físico, mi mente, las emociones, mi energía interior….Yo quería mas. Era el momento de seguir adelante y coger el Programa del Silencio, dado por Sadhguru en la India.

Estuve preparándome intensamente como dos meses para coger el curso , alimentándome con una dieta vegetariana. El día de mi viaje a la India finalmente llegó. Cuando abordaba el avión dejando atrás la locura y el ruido de Beirut me acorde de las palabras de un amigo yogui que me dijo, “Deja que la revolución silenciosa de auto-conocimiento y realización comience, pasa una última noche de forma agradable antes de que tu vida cambie para siempre “. Recuerdo mi respuesta, “ Estoy listo para que mi vida cambie para siempre.” ¿Habría contestado demasiado aprisa? y ¿Qué significaba de verdad mi respuesta? Me pude quitar estos pensamientos de la mente y me senté en mi asiento en el avión a soñar de las aventuras que seguramente me esperaban en un futuro muy cercano.

Aterrizo el aeroplano en el aeropuerto Coimbatore y desde allí cogí un taxi que me llevara a la fundación Isha Yoga Ashram, al pie de las montañas Vellangiri. Mi cuerpo cansado del viaje busco los primeros y tímidos rayos del sol en el amanecer. Estábamos en el mes de febrero y el calor durante el día era tolerable. Dejamos la ciudad y manejamos hasta la reserva natural donde se encuentra Ashram.

Entramos en Ashram al alba yo me sentí que estaba regresando a un sitio que ya mi espíritu conocía de antemano. Nos sentimos abrazados por las montañas Vellangiri mientras que Ashram despertaba a primera luz del día. El taxi siguió por una calle pavimentada rodeada de frondosos árboles y llegamos a una callejuela de gravilla donde finalmente se detuvo, a la entrada de un pequeño edificio cual estaba adornado de muchos colores debido a las flores de los árboles que lo rodeaban. Yo me quité los zapatos y entré en el área de recepción admirando el
patio interior que tenia y el bello jardín en el centro.

Un voluntario chequeo mi nombre en la lista de reservaciones y me dio mi llave. Mi cuarto estaba en el edificio contiguo a donde me encontraba, era uno de muchos lugares de vivienda que se encontraba en el Ashram con patio interior y jardín. Mi cuarto era amplio y cómodo. Tenia una semana aquí para aclimatarme al ritmo de vida antes de tener que trasladarme al salón Adi Yogi juntamente con 700 otros estudiantes, para comenzar el Programa Silencio.

Lo mas sobresaliente de mi primera semana aquí fue el Mahashivarathi. Yo llegué En los últimos días de Yaksha, que es un festival de 7 días de música y baile clásico hindú, dentro del sagrado espacio de Ashram. La última noche del Yaksha culmina
con una celebración. Yo ya había oído miles de descripciones de esa noche de personas que lo habían visto por el Internet y por personas que lo habían presenciado personalmente. Es uno de los festivales mas grande y significativo de todos los festivales sagrados que tiene la India. Y tiene lugar en la noche mas larga del año, se celebra la gracia de Shiva que es considerada el Adi Yogui o Primer Guru. La peculiar posición de los planetas en esta noche inician un resurgimiento de energía. Podemos adquirir muchísimos beneficios si nos quedamos despiertos y mantenemos la espina dorsal erecta.

La primera semana paso rápido. Me levantaba temprano hacia mis practicas , me iba luego a almorzar antes del as 12:00 P.M., me agradaba sentarme con las piernas cruzadas, y comer mis comidas vegetarianas con las manos. El resto del día lo pasaba paseando por el Ashram, sentándome en sus bellos jardines y admirando sus montañas, visitando el centro de bienestar, y meditando en poderosos centros de energía. Conocí mucha gente : Varios swamis (palabra que significa, uno que sabe , el que esta iluminado y tiene dominio de si mismo) , aquellos que han hecho Asham su hogar y trabajan allí enseñando en las escuelas o en varios otros centro de yoga que hay, otros que simplemente están pasando y decidieron quedarse como voluntarios y visitantes como yo que vienen a coger algún curso. Por las noches, cenaba antes de las 8:00 P.M. y me preparaba para retirarme a descansar y dormir.

El día de empezar el cursillo del silencio llego. Yo no había dormido bien la noche, yestaba ansioso además tenia destemplanza o fiebre leve. Temprano por la mañana dejé mi maleta en el cuarto de almacenamiento puse lo necesario en una valija de mano y me fui rumbo al salón Adi Yogui, en mi vestuario hindú de larga camisa blanca y pantalones blancos. Me registre en el centro al llegar, entregue mi teléfono celular, mi reloj y otras pertenencias valiosas para ser guardadas hasta el fin del cursillo. También llene una planilla de información de salud la cual fue aprobada por un medico, cogí mi número, el 135 que me identificaría por las próximas semanas, deje mi valija en el área de equipaje y entre en el salón para escoger mi colchón entre otras 700 personas mas.

El programa Samyama es de 8 días conducido por Sadhguru. Las meditaciones samyama son descritas como unas que proveen la posibilidad de desligar a la persona del karma y purificar el cuerpo y mente del individuo para poder recibir altos niveles de energía. Presenta el potencial de llegar a niveles mas altos y sublimes de consciencia y estado de meditación mas profundos en la presencia de un verdadero experto y maestro.
Para esos que buscan un estado iluminado de espiritualidad con gran afán, Samyama es una posibilidad para una verdadera trasformación , la cual nunca se ha dado en la historia a tantas personas de una misma vez.

La s reglas son simples. No habrá comunicación de ninguna índole con nadie, incluyendo a Sadhguru, maestros, voluntarios y otros. No se permite no solo comunicación verbal sino que tampoco contacto visual con miradas o gestos ni comunicaciones escritas. Nos dijeron que trajéramos todas las medicinas necesarias pues si nos enfermábamos no podríamos comunicarnos con nadie y cada cual es responsable de su salud. Si rompemos el silencio en cualquier manera, se nos pediría que nos retirarnos del programa. Nos darían unos recesos durante el día y podíamos dejar el salón solamente para ir al lado a comer , bañarnos y usar los baños .

El primer día de la semana nos pasamos meditando intensamente. Abríamos los ojos nada mas durante los recesos y cuando nos ponían una película explicando el proceso de meditación. Nos despertaban a las 4:30 de la mañana, no se cuando terminábamos en el día pues no tenia concepto de hora pero yo creo que terminábamos alrededor de las 10:00 P.M.

Yo había estado nervioso todo este tiempo pero se me fue quitando según pude ver que estaba meditando con facilidad después de dormir bien la noche. Estaba maravillado de ver lo fácil que era compartir la noche y el mismo espacio con 700 otras personas. Yo los oía estornudar, roncar, toser, respirar pero a la vez sentía como si fuéramos todos uno. Ya para el segundo día , yo estaba retraído, dentro de mi mismo, aunque todavía estaba atado a mi identidad y sentía que mi ego se resistía .Caminaba por los alrededores durante los recesos preguntándome si me estaba solo imaginando todo esto y preguntándome donde termina la realidad y comienza la ilusión. Veia gente a mi alrededor caminando también, todos vestidos iguales en blanco y cada uno en su propio mundo con diferente horario, dependiendo de como habían decidido manejar su tiempo libre.

Me di cuenta que cuando a los seres humanos nos quitan casi todas las opciones y nos dejan solo con las cosas básicas, logramos decidir y organizar nuestro tiempo libre cada uno de diferentes manera , cada uno es un mundo propio. Durante esos recesos que nos dieron, yo organice mi horario de manera que pudiera comer, descansar, bañarme y hacer un poco de hatha yoga y además tener un poco de tiempo para poder coger aire libre y sol. La mente tiene necesidad de hacer un plan de organizarse y yo estaba agradecido de esto. Cada minuto libre se convirtió en algo precioso y lo trataba de utilizar apropiadamente cuidando de mis necesidades para poder seguir bien el resto de los días que me quedaban del programa.

Yo contaba el tiempo que pasaba por las noches y me recordaba a mi mismo los días que faltaban para terminar. El tercer día mi mente comenzó divagar, sentía por momentos como si fuese a estar en este salón para siempre y que había perdido mi vida pasada y perdido todos mi seres queridos o que mi viejo ser había muerto y que ésta era mi única realidad. Sentí un poco de ansiedad pero por poco tiempo. Tenia miedo al cambio aunque fuese un cambio favorable y beneficioso, quería seguir atado con lo que podía identificar con lo que conocía. Sin embargo, el tiempo que pasaba concentrándome en mi respiración y en la meditación acompañado por música en vivo me hacia sentir relajado y reconfortado el miedo se disipaba. Durante las secciones mas intensas, llore y al fin sentí que me entregue, deje ir todas mis ataduras, mi ego estaba desnudo de toda pretensiones y yo me reuní con la fuente de la creación. Experimente que yo no era cuerpo ni mente y que era mi respiración la conexión al infinito, a lo inmortal, la fuente de vida dentro de mi.

El resto de los día pasaron rápidos y con cada día que pasaba yo me sentía que perdía mas y mas todos aquellos antecedentes emocionales que venia cargando conmigo por décadas y tal vez por muchas vidas.

Yo me convertí en mi enfoque principal –todo se trataba de la vida dentro de mi, siempre había sido así y seguiría siendo así. Era un alivio poder quererme y cuidarme sin sentir culpabilidad por ello, había llegado finalmente a mi hogar.

El ultimo día del curso, deje el salón y regrese a mi cuarto. Había conocido a la mujer que dormía en el colchón a mi derecha toda esa semana. Rompimos el silencio juntos y compartimos nuestras experiencias. Ella era una escritora de la lndia. Salimos a caminar juntos y comenzó a llover, salimos corriendo para resguardarnos de la lluvia. En esos momentos yo me sentí el hombre mas feliz y despreocupado del mundo , nunca me había sentido así. Es el recuerdo de este fugaz sentimiento que mantiene la llama ardiendo dentro de mi. Es la realización que somos los dueños y maestros de nuestra propia felicidad y que nos realizamos desde adentro . Esto ha transformado mi vida para siempre. Yo estaba listo para un cambio en mi vida y esto ha sucedido. Nada a mi alrededor ha cambiado pero la consciencia de mi mismo y de mis alrededores si ha cambiado y hasta en momentos de tristeza si cierro los ojos y busco, encuentro la paz dentro de mi, esta ahí.

 

 

 

 

 

 

 

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